Lunes 27 de Julio de 2009.
Vuelo MX3121, con destino a Richmond, Virginia, Estados Unidos
Y bien, pues como dice Jose Zorrilla en su Don Juan Tenorio: No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague. Pronto emprenderé el viaje a Richmond, VA. para iniciar mi estancia posdoctoral en Estados Unidos.
Guarda la risa entre los dientes
marcha del sur para el este
lleva la sombra que sostiene
todo el peso de la gente que mas quiere
Lleva incertidumbre
y la risa postergada
lleva un libro, eso es bastante
dice el inmigrante
Lleva la cruz del marginado
lleva otro idioma
lleva su familia, eso es bastante
dice el inmigrante
En realidad estos versos de León Gieco son un poco dramáticos para la introducción que hago a esta nueva entrada en mi Blog, puesto que habla de los inmigrantes que por necesidad imperativa dejan su hogar y su tierra. Mi partida a Virginia, EU, obedece a razones académico-profesionales. Es algo natural, que debe hacerse en la ruta de crecimiento profesional de cualquier Doctor en Ciencias. Claro, el destino puede variar en cada caso. A mi me toco Estados Unidos. Nunca es fácil dejar familia, amigos, amores, lugares; todos ellos entrañables, en cuanto forman parte indisoluble de mi vida. De cualquier manera, la nueva empresa involucra una serie de emociones e incertidumbres difíciles de soslayar. Por ejemplo, como sera el nuevo lugar, los nuevos compañeros de trabajo, el clima, las diferencias culturales y de idioma...son algunas de las preguntas que me inquietan.
Dante Alighieri en su
Divina Comedia dice al inicio:
A mitad del camino de la vida,
en una selva oscura me encontraba
porque mi ruta había extraviado.
Tampoco vislumbro ese extravio a la mitad de mi camino, pero si un poco de emocionante incertidumbre que le da a ésta nueva experiencia un aire renovador y novedoso a mi actual vida plácida y sin sobresaltos importantes. Habrá que seguir este nuevo camino a una serie de nuevos conocimientos y crecimiento profesional en este campo fascinante de la investigación científica.
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias...
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
(Kavafis, Itaca)
Al final, se que no dejo en realidad México, ni esta hermosa Ciudad de México que tanto amo, ni toda mi gente que tanto quiero y que es la que importa, porque en realidad, todo ello estará en mi corazón. Estarán presentes en cada instante y en cada cosa que yo realice, pues por ellos estaré fuera un instante que pasará pronto y regresaré al lugar donde nací...si es que el destino así lo ha definido para mi.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
(Kavafis, Itaca)